En su primera promoción, La Olla arrancó con el número mágico de trece alumnos dispuestos a dejarse llevar por el universo del proceso creativo grupal y colaborativo. A través de la intuición y la experiencia hemos visto evolucionar trabajos, desbloquear ideas, cambiar creencias y nacer capacidades que no sabíamos que estaban ahí. El resultado es un conjunto de trece trabajos con un lenguaje propio y una reflexión estimulante, que ponen de manifiesto la forma en que el nuevo documentalismo puede convertir asuntos personales de análisis e introspección en temas universales con los que todos nos podemos
sentir identificados.

Casi sin darnos cuenta, la cuestión del tiempo y sus efectos apareció como un rasgo común a todos los trabajos. Una línea que conectaba temas tan relevantes como la maternidad, la despoblación, la religión, la enfermedad o la búsqueda de un espacio propio.

Y así, mediante ritos de paso, transiciones, comienzos y finales, se fueron desarrollando estas recetas para encapsular el tiempo, de una forma natural y armónica, con cada participante trabajando en profundidad en su proyecto, y enriqueciéndose de la experiencia de los demás.

Estas trece narraciones nacen de la necesidad de contar, sin mayor pretensión, un tramo del camino, una pequeña parte que simboliza y concentra la forma de estar en este mundo de cada uno de sus autores.

Matías Costa, chef principal